LA POSVERDAD, LA VERDAD CROMWELIANA Y SUS CONSECUENCIAS. 1ª PARTE.

La verdad después de la posverdad o la contraverdad.

La posverdad  se ha instalado en nuestro día a día con gran aceptación. Desde que se hiciese eco de ella el imaginario colectivo (a raíz de su publicitación tras la carrera presidencial estadounidense), el término se han puesto sobre la mesa en un juego de azar inquietante por predecir el futuro de sus consecuencias de difícil resolución a corto plazo. La posverdad nos ha llevado a la identificación del intento de modificación de la percepción como pieza fundamental para alterar nuestra visión de la realidad sin contar con nosotros mismos.

Pero, comencemos por el principio. La posverdad no encierra un concepto nuevo. Desde el pensamiento filosófico griego hasta nuestros días, la necesidad de camuflar la mentira con apariencia de verdad apelando a tus emociones en pro de un bien mayor (individual o colectivo) ha sido defendida, apoyada y argumentada por infinidad de pensadores.

Desde Platón pasando por Maquiavelo hasta el siglo XX con Bernays, esa forma de maquillar la realidad objetiva de los hechos, justificaba  la consecución de otros fines propuestos en campos como la publicidad o la política.

El término en sí parece que fue acuñado por Tesich.  Este guionista serbio fue el que lo acotó en The Nation allá por 1992. En él venía a decirnos que en occidente y por decisión propia, preferimos vivir en un mundo posterior a la verdad (Kreitner, 2016). En 2010 Roberts la utilizó en un artículo para hablar sobre la ausencia de contenido en política en la que parece que es más importante saber manejar la forma para la consecución de fines (Roberts, 2010). La cosa tomó relevancia el año pasado gracias a que el diccionario Oxford incluyese la posverdad como “palabra del año 2016” y la definiese como aquellas circunstancias …  in which objective facts are less influential in shaping public opinion than appeals to emotion and personal belief” (Oxford, 2016).

Lamento deciros que esa posverdad acuñada ya se nos queda corta. Estamos en otra fase. Nos encontramos en el proceso de superación de la posverdad puesto que, una vez se conocen las intenciones se puede actuar para modificar la situación. ¿O no?

Una vez se acota el término, se identifica. Si un término se identifica se le presta atención. Y si se le presta atención es porque se nos hace consciente. Tal y como nos definen el término parece que la posverdad es un disfraz de la mentira con un único fin: Apelar a tus sentimientos y emociones para influir en tus decisiones. Y eso, comienza a alterar tu percepción de la realidad, que, como veremos más adelante, no tiene porqué ser necesariamente algo nocivo.

Karoo. Steve Tesich. Portada de su novela
Fuente imagen: Amazon. Portada novela Karoo.

En lo referente a la deriva política que tomará un país, si eres conocedor de dicho intento de manipulación entonces, ¿estás siendo manipulado? Reflexionémoslo un instante…La respuesta es no. Te encuentras ante una nueva encrucijada que supera ese estadio del que hablábamos. Esa circunstancia sobrevenida, es un nuevo concepto que curiosamente también acuñó Tesich en su obra maestra Karoo (Tesich, 2013a): la contraverdad o verdad cromweliana.

La contraverdad o verdad cromweliana (Tesich, 2013b), se puede interpretar como la emisión intencional de una mentira dirigida a un interlocutor o receptor que es consciente de ella y no actúa para hacérselo saber al emisor. 

Crownwell es un personaje de la novela de Tesich que encarna una personalidad funesta. A su perfil de mentiroso patológico se le unen otras características indeseables que conforman un todo. Un todo, por otra parte, muy familiar… Crownwell es un peso pesado de la industria del cine que tiene que lidiar con multitud de individuos, cada uno con sus necesidades, sus inquietudes  e intereses. De ahí que haya aprendido a mentir con tal descaro que es capaz de hacértelo saber sin que tú puedas rebatirle si la necesidad del imperio de la verdad es realmente una necesidad. Y lo que es peor; que no sepas muy bien el porqué de tu inacción (en el caso de la novela, esa inacción la muestra el personaje principal, Saul). Contextualizo literalmente:

No se está limitando a mentir a Saul. También quiere que Saul sepa que le está mintiendo.Y esa forma de mentir se convierte en una especie de verdad. En una verdad cromwelliana. En una contraverdad…Una depredación darwiniana constante de los hechos por parte de unos contrahechos que a su vez también son devorados. Esa anulación constante es lo que suministra la reserva infinita de energía que Cromwell necesita para mantener su dinámica personalidad. Eso piensa Saul ahora, mirando a Cromwell. De Hombre Moderno a Hombre Posmoderno. Y de Hombre Posmoderno a esto. El Hombre del Milenio. El último hombre al que hará falta conocer (Tesich, 2013c, pp. 788-789, iBooks).

Y aunque todos distinguimos la realidad de la ficción, aceptando esta última como  un espejismo, las consecuencias de dichas actuaciones se pueden ver reflejadas en el mundo real. Esa derivación hacia “el último hombre al que hará falta conocer” necesita con urgencia de un análisis psico-filosófico precisamente por las consecuencias que conlleva.

Éstas son varias y variadas tanto en el campo social y político como en el cultural de un grupo nutrido de personas que conviven en el mismo lugar. (Llámese país en la escala mayor de convivencia y extrapolable a cualquier tipo de relación vital entre seres humanos). A grandes rasgos la posverdad es a la emoción lo que la verdad cromweliana es al interés. 

Así, las consecuencias inmediatas de la superación de la posverdad y el camino hacia la verdad crownweliana tiene como fundamento el reconocimiento de las intenciones para la manipulación. Lo que trataremos de dilucidar en la segunda parte de este artículo son las consecuencias, tanto individuo-filosóficas como sociales, que supone la aceptación, acción u inacción de la verdad crownweliana.

 

CITACIÓN Y BIBLIOGRAFÍA

Caparrós, M. (30 de marzo de 2017). La verdad de la posverdad. El país semanal. Recuperado de: http://elpaissemanal.elpais.com/documentos/la-verdad-la-posverdad

Kreitner, R.(30 de noviembre de 2016). Post-Truth and Its Consequences: What a 25-Year-Old Essay Tells Us About the Current Moment. The Nation. Recuperado de: https://www.thenation.com/article/post-truth-and-its-consequences-what-a-25-year-old-essay-tells-us-about-the-current-moment

Oxford, (2016) Post-truth. Recuperado de: https://en.oxforddictionaries.com/definition/post-truth

Roberts, D. (1 de abril de 2010). The post-truth politics. Grist. Recuperado de: http://grist.org/article/2010-03-30-post-truth-politics

Rubio, D. (2017). La política de la posverdad. Política exterior, (176), 58-67.

Tesich, S. (2013). Karoo. Barcelona: Seix Barral.

 

 

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